lunes, 11 de mayo de 2015

II. Eficiencia vs justicia y bienestar. Gestión de sanciones en los “JobCentre” de Gran Bretaña.

A estas alturas ya conocemos los resultados del pasado Jueves en Gran Bretaña. Un segundo mandato con mayoría conservadora con lo que suponemos que no habrá contrabalance ni moderación en sus políticas de austeridad, incrementando las desigualdades entre personas e imponiendo una vez más la eficiencia a la justicia.

A continuación, la segunda y última entrada sobre el caso Británico.



La optimización de los recursos no puede estar por encima de criterios de justicia social y bienestar de las personas.
Antiguos empleados  de Jobcentre (oficina de empleo) en Gran Bretaña, denunciaron que las operaciones de gestión de las prestaciones económicas a las personas desempleadas, estaban guiadas totalmente por la eficiencia, animándoles a interponer sanciones a diario, en cada cita y contacto con el cliente se veía como una oportunidad para tramitar una sanción.

Un empleado John Longden denunció que las plantillas recibían órdenes por parte de los directivos de las oficinas de empleo de confundir e incomodar a los "clientes" de tal manera que cometieran alguna falta y pudieran cortarsele los pagos de la prestación de 4 semanas hasta 4 meses por aparentes incumplimientos de las normas, tales como no acudir a una cita o no traer suficientes demandas de empleo.

Los parados eran tratados de manera inapropiada con el objetivo de llegar a los niveles de eficiencia (sanciones) fijados por la dirección sin tener en cuenta la justicia o el bienestar de las personas.
La denuncia escrita de Longden se refiere a lo que él ha presenciado como empleado en las oficinas de empleo de Salford y Rochdale entre 2011 y 2013 y ha sido presentada a la comisión parlamentaria que está investigando el sistema de sanciones.

La comisión parlamentaria también recibió una denuncia escrita de otro empleado en la que acusa al Jobcenter de hacer bullying a los parados. Dice que recibía órdenes de sus jefes para que impusiera más sanciones y fue amenazado con medidas disciplinarias cuando cuestionó esta política. Ian Wight afirma que los empleados sin escrúpulos escogían a los vulnerables y débiles para imponer sanciones.
El sindicato PCS que ha declarado ante el comité y representa a las plantillas de los Jobcenter dice que al menos dos tercios de los empleados han sufrido presiones para que tramiten sanciones de manera inapropiada. La plantilla era amenazada de que sus puestos serían ocupados por otros si no hacían lo que se les decía. Se creó además, un ambiente laboral insano y falto de profesionalidad. La dirección animaba a una postura de confrontación con los clientes. Las acciones de la dirección pusieron en peligro la seguridad de la plantilla, con discusiones e incidentes que ocurrían a diario. Se tenía que llamar a seguridad frecuentemente así como a la policía.
Longden afirma que la plantilla utilizaba varios trucos para sancionar. Se fijaban objetivos irracionales de búsqueda de empleo como parte de las declaraciones que firman los parados para recibir ayudas, por ejemplo exigir un mínimo de 6 solicitudes de empleo semanales sin tener en cuenta su habilidades o su experiencia. El objetivo era encontrar una oportunidad de sancionar.

En algunas ocasiones los orientadores laborales de manera intencionada convocaban en el registro a parados, pero no les informaban de la cita, asegurándose de esa manera de que serían sancionados al no acudir. Eran obligados a presentar un número irracional de demandas de empleo, o que se referían a empleos para los que claramente no estaban preparados, o eran obligados a firmar a diario en la oficina de empleo, todo esto con la esperanza de que fallaran en alguna de estas tareas o que faltaran a alguna cita o que llegaran tarde a ella.
Lo narrado por los trabajadores, muestra de manera clara un modelo de gestión que fuerza a personas empleadas a realizar acciones ilegales e inaceptables, sancionando al menor incumplimiento (en muchos casos forzado), favoreciendo así aumentar el número de bajas en el sistema y empujando a las personas hacia situaciones de total desprotección y pobreza.

La conclusión principal es que el actual sistema de sanciones en Gran Bretaña hace más difícil la labor de dirigir a los parados de las ayudas públicas hacia el mundo laboral.
El actual sistema de sanciones, absurdo y brutal, se sostiene porque hay un cálculo político de que la población tiene unos niveles de simpatía muy altos al hecho de que desde los Jobcenter arrojen de manera arbitraria a la pobreza a las personas demandantes de ayudas, una simpatía que se deriva del éxito de la retórica del "parado gorrón".

lunes, 4 de mayo de 2015

I. “Sanciona primero, investiga después”. Gestión de prestaciones sociales en los Jobcentre Británicos.

Reproduzco aquí un artículo en el que he colaborado, esta es la primera parte, a lo largo de esta semana incluiré la segunda.  Ha sido publicado en el Blog de Argilan, Plataforma de ESK contra la exclusión social y de la cual formo parte. 
En el último debate de la BBC de preguntas a los distintos líderes que se presentan como candidatos a Primer Ministro, David Cameron, actual primer ministro británico planteo una dicotomía falsa: "Earning vs learning" "trabajar o estudiar" pero no depender desde el inicio de tu carrera profesional de los beneficios del sistema. 
Esto es totalmente falso, ya que muchas personas no disponen de los suficientes recursos para poder estudiar  y al mismo tiempo tampoco pueden incorporarse al mercado laboral. 
El modelo de política de reducción del gasto social al mínimo (muy extendido en la actualidad), impide la posibilidad de desarrollar una cobertura económica y social que permita a las personas "incluirse" en el sistema  o ante circunstancias sobrevenidas no "descolgarse" de él cayendo en la exclusión.
Es en este marco donde se puede interpretar las iniciativas que desde los Jobcentre se llevan a cabo y que podéis leer a continuación.





Os animo a leerlo, porque la situación que describe... Nos resulta familiar.

“Sanciona primero, investiga después” Gestión de sanciones en los “JobCentre” de Gran Bretaña.

Desde Argilan, nos hacemos eco de la polémica surgida en Gran Bretaña en torno al sistema de sanciones a las personas desempleadas registradas en los “JobCentre” y que son perceptoras de prestaciones sociales.
La alarma saltó en Julio del año pasado cuando David Clapson enfermo de diabetes falleció sin dinero, electricidad, ni alimentos en su estómago, tres semanas después de haber sido sancionado y suspendida su prestación.
En respuesta a este hecho, más de 200.000 personas indignadas por su muerte firmaron una petición reclamando una investigación exhaustiva e independiente sobre el régimen de sanciones del Departamento de Trabajo y Pensiones. Consiguiendo su objetivo, una comisión parlamentaria de Gran Bretaña formada por diversos partidos ha pedido la revisión urgente del sistema de sanciones a los perceptores de ayudas ya que es injusta, excesivamente punitiva y no ayuda a la gente a encontrar un trabajo.

Salvando el fatídico suceso de la muerte de David, algunos de los hechos narrados de la situación Británica nos resultan similares a los casos de personas titulares de RGI. Lo verdaderamente alarmante tiene que ver con la política y lógica imperante detrás del modelo de gestión de las prestaciones sociales que se esta desarrollando en el caso Británico o tratando de implementar, con algunas similitudes, en nuestra opinión, con la gestión de la RGI por parte de Lanbide.



La situación en Gran Bretaña es la siguiente: en Octubre de 2012 entró en vigor un nuevo sistema de sanciones a personas desempleadas perceptoras de ayudas del gobierno.
Un sistema que funciona con el lema "sanciona primero, investiga después" y que causa dolor, hambre y que hace más difícil para la persona desempleada  poder encontrar un trabajo.
El actual régimen de ayudas condicionadas es burocrático, caprichoso y brutal; impacta de manera desproporcionada en la gente vulnerable, particularmente en las personas discapacitadas, dejándolas frecuentemente desamparadas, en la pobreza y dependiendo del banco de alimentos para comer.
Sancionar no ayuda a encontrar trabajo y el modelo británico se ha centrado en la tarea de imposición de sanciones, primando una vez más el ahorro por encima de las personas.
¿Nos suena?
Las sanciones se imponen de manera inapropiada, causan privación, miseria y problemas de salud y fuerzan a los demandantes de empleo a recurrir a los bancos de alimentos para sobrevivir. La investigación parlamentaria refleja que las sanciones son frecuentemente por incumplimientos triviales, los parados no entienden porqué han sido sancionados, y tienen que arreglárselas para salir adelante sin ingresos.
Los parados más vulnerables y que corren más riesgo de ser sancionados son especialmente aquellos con enfermedades mentales o dificultades de aprendizaje.
En el último año se han impuesto alrededor de un millón de sanciones. En 2013, 871.000 personas han sido sancionadas con la perdida total o parcial de sus ingresos por un mínimo de cuatro semanas.
Por otra parte, existen unos pagos de subsistencia pero solo una minoría es informada de ello, forzando a muchos a sobrevivir con cero ingresos. Los bancos de alimentos se han visto desbordados desde que se aprobó el nuevo reglamento de sanciones en 2012, un 83% de ellos han visto aumentar el número de personas que acuden.
La hacienda Británica es la única que parece beneficiarse del sistema de sanciones, se han recuperado 275 millones de libras en 2012, frente a 50 millones en 2010.



¿Te ha resultado interesante este artículo? ¿Conocías el caso de David Clapson? ¿Crees que pueden llegar a ser efectivas las recogidas de firmas aquí en España?
Puedes participar dejando un comentario sobre estas u otras preguntas que te hayan surgido a raíz de este artículo.

Un saludo.
Miriam S.C.

domingo, 19 de abril de 2015

¿Hay ayudas después del desempleo? Si, y son tu derecho.

La pobreza ha crecido en la última década, a las personas y colectivos tradicionalmente excluidos, se suman las personas que han perdido su empleo en los últimos años y no pueden incorporarse nuevamente ya que las oportunidades para hacerlo son realmente escasas. Existen además trabajadores/as pobres, las cuales a pesar de encontrarse empleadas sus ingresos siguen siendo insuficientes para poder vivir dignamente.
Todo este grupo de personas constituyen hoy los pobres de la sociedad española, nuestra situación puede oscilar de la precariedad a la pobreza y exclusión.

Mayoritariamente, el sistema de protección español para hacer frente a esta realidad se ciñe a diferentes prestaciones para las personas desempleadas de la Seguridad Social y una vez agotadas estas, tal vez a los al rededor de 400 euros del plan "prepara", como antesala a la nada...
Digo esto porque una vez llegada esta situación la mayoría de personas desconoce la posibilidad de solicitar las Rentas Mínimas de Inserción que las Comunidades Autónomas gestionan a través de los Servicios Sociales Municipales y pasan situaciones de terrible necesidad, malviviendo gracias a familiares o amigos, a los comedores sociales o a las aportaciones del banco de alimentos. Injustamente, las rentas mínimas no darán para mucho más, sin embargo, es al menos un ingreso económico más.

La mayoría de personas desconocen esta prestación porque no se informa de su existencia a través de las oficinas de "desempleo", de otras administraciones públicas, o los medios de comunicación...que en contadas ocasiones comunican sobre los servicios sociales y siempre que lo hacen, suele ser por desgracia desde un punto de vista negativo.

Al igual que hay campañas públicas de información sobre "la gripe", "el voto por correo"o las recomendaciones de la DGT para "la operación salida" , por poner un ejemplo, ¿por qué no se informa sobre este tipo de ayudas? ¿acaso no es alarmante la situación de pobreza que vive el país? No existe interés por dar a conocer las prestaciones a las que desde los servicios sociales se pueden ofrecer.




Habiendo ausencia de información y por lo tanto desconocimiento generalizado de la población, aumenta el estigma sobre este tipo de ayudas y sobre las personas que las cobran, a la vez que no existe un registro formal numérico exhaustivo de la realidad de pobreza existente.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Información y Recursos de Interés para jóvenes y profesionales del ámbito socio-educativo..

Presento en esta entrada un recurso informativo elaborado por la Oficina de Información Juvenil del Ayuntamiento de Gijón.
Me ha  parecido un trabajo muy completo por toda la información que recoge y por la estructura de la misma, ordenada en diferentes dossieres, como podréis observar aquí, cada uno de ellos abarca un área de interés. Inicialmente dirigido a jóvenes, sin embargo, la información que contienen nos puede ser de gran utilidad para todas las edades.
Muy útil también para todas aquellas personas dedicadas al ámbito socio-educativo (docentes, profesionales de la educación o el trabajo social), orientación socio-laboral...
Algunos de los dossieres  contienen principalmente información de recursos del Principado de Asturias, otros por el contrario nos ofrecen amplia información sobre ayudas, recursos, programas europeos o temas de interés general.

Podremos encontrar también, direcciones de enlaces a las principales redes sociales que te permiten hacer un seguimiento diario sobre un área por la que tengas especial interés (educación, oposiciones, asociacionismo...)
La información que aparece esta actualizada a Octubre/Noviembre 2013.

En mi opinión tienen especial interés los siguientes:
  • Novedades en los Programas Europeos de  Juventud, Educación y Formación a partir de 2014.